sábado, 28 de enero de 2017

LA EMPRESA FAMILIAR, SE INTERESA POR LA MEDIACIÓN

Con motivo de la intervención de Acordia Mediación el pasado viernes 20 de enero en el Coloquio de Mediación en la Empresa familiar,  celebrado en el Palacio de Santoña, sede Camara de  Comercio de Madrid, organizado por las instituciones de Mediación, CMEM -Centro de Mediación empresarial de Madrid de la Camara de Comercio e Industria- junto con el SMAS, ambas instituciones de IDM, tuvimos la ocasión de presentar la MEDIACION   en un salón de actos totalmente completo,con representantes de la empresa familiar



La Mediación es un sistema extrajudicial de resolución de controversias en el ámbito civil y mercantil, cuyo procedimiento se viene empleando en el ámbito empresarial desde la década de los 70 en los países anglosajones. En Europa está regulada su actividad desde 2008, y nos llega a España la transposición de la directiva europea en 2012, a través de la Ley /2012.

Según datos procedentes del Banco Mundial y del Parlamento Europeo, facilitados por Manuel López-Medel, secretario general de la Cámara de Madrid, así como del propio CMEM, el coste de los procedimientos de mediación supone para las empresas un 78% de ahorro en comparación con los procesos judiciales (más de 8.000 euros de media de éstos últimos, frente a unos 1.800 euros que supone la mediación). Y a todo ello se une un plazo extraordinariamente menor a la hora de alcanzar un acuerdo. Se estima que el plazo medio de los procedimientos judiciales en España es de 500 días, frente a sólo 50 de la mediación.

Prevención 

Maria Luisa Sanz, socia fundadora de Acordia Mediación, experta en resolución de conflictos en empresas y de forma especial en la empresa familiar, recomendó a las familias empresarias que prevean los canales de resolución de conflictos dentro de sus propias organizaciones para evitar que muchos de ellos surjan o escalen tanto en el ámbito de la familia como en el de la empresa. 

Señalo desde su propia experiencia personal de conflicto vivida anteriormente en su empresa familiar y como experta mediadora, reconoce que hay determinados puntos de conflicto que se replican en todas ellas, tales como la gran carga emocional en el ámbito de la familia, la ausencia o determinación de los roles y funciones de los miembros de la familia en el ámbito de la empresa, así como la falta de un plan de  continuidad y relevo generacional.

Destacó el papel de la mediación como “proceso facilitador preventivo“ a  la hora de elaborar  desde el inicio de la empresa por las familias empresarias, las correspondientes “reglas del juego o protocolos consensuados por todos los miembros y partes interesadas” acordes con las características de la  familia, recogiendo sus necesidades e intereses, las expectativas y  actividad empresarial, la visión y misión , así como cara a la continuidad de la propiedad y del patrimonio familiar. 

En este sentido también recomendó incluir la Mediación en los propios protocolos, acuerdos, pactos mediante la “clausura de resolución de controversias,” sin detrimento de que, en caso de no prosperar, siempre  queda abierta la vía del arbitraje o judicial.

“Hoy día nos encontramos con protocolos redactados a partir plantillas estándar que creemos que pueden regular el funcionamiento de los miembros de la familia en nuestra empresa, sin embargo, la experiencia demuestra que su eficacia es prácticamente nula cuando surgen conflictos, su elaboración ha de ser como un traje a medida”.

¿Cuándo debe acudir una familia empresaria a mediación y a quién acudir? 

Maria Luisa Sanz, en este punto señalo que, en ausencia de canales de resolución, “cuanto antes mejor”.

Cuando un miembro de la familia sea consciente de que se están produciendo dificultades en la resolución de ciertos temas, bien por la comunicación con otros miembros de la familia empresaria, o en el funcionamiento de la empresa, no conviene esperar a que el problema escale, “una resolución temprana es mucho más eficaz y menos costosa tanto en tiempo como en dinero”.

En este sentido añadió que lo común es que la mediación se solicite por una parte, después la entidad mediadora o el propio solicitante instara al resto a acudir a mediación.

En cuanto a la pregunta a quien acudir, respondió que lo normal es que sea recomendada por los propios asesores de la empresa, familia empresaria o bien por referencia de casos conocidos.

En cualquier caso, el mediador elegido debe ofrecerles un confianza en cuanto a su imparcialidad, neutralidad y capacidad de mantener el equilibrio entre todas las partes.

Por último se presentó un caso real de una empresa familiar que acudió  a mediacion donde se dirimía  la continuidad de uno de los  socios  fundadores de la misma así como  la propia continuidad de la empresa, a través del relevo generacional . 

Tras recorrer el proceso de mediación realizado con esta empresa, hubo consenso en la sala en que “los acuerdos a los que los miembros de esta familia llegaron  solo se pueden obtener a través de mediación, es difícil que un árbitro o un juez entren en la parte relacional, que sin duda es clave para llegar a acuerdos consensuados y aceptados por todas las partes”.

Acordia Mediación 

lunes, 16 de enero de 2017

EL PAPEL DE LA MEDIACIÓN EN LA EMPRESA FAMILIAR

Frecuentemente nos encontramos en la empresa familiar con estas paradojas y confusión de roles: ¿es el fundador/a o su mujer/ marido, el presidente?, es hija/o del fundador/a el gerente? Por otra parte, también es habitual encontrarnos con cuestiones como ¿pueden los consortes de los socios trabajar en la empresa familiar? ¿cómo accederán las sucesivas generaciones a la empresa? ¿que se espera de todos ellos?
La familia empresaria se ve abocada a resolver estas y otras muchas cuestiones, en definitiva, a definir unas “reglas de juego consensuadas”, roles de los miembros familiares que trabajen en la empresa, su funcionamiento en la empresa, otros miembros no familiares, conjugando necesidades e intereses personales y empresariales en pro de la continuidad y fortalecimiento de la propiedad.

El protocolo permite dejar en claro, anticipadamente, qué lugar van a ocupar los miembros de la familia dentro del sistema formado por familia – empresa, en donde se debe analizar a la familia desde diversos alcances: familia nuclear, extensa, política y siguientes generaciones; y, por otro lado, la empresa deberá contemplar la visión de la propiedad, dirección, gerencia, organización y gestión.

Sin duda, el protocolo familiar no es una receta mágica que convierte instantáneamente a la empresa familiar en una familia empresaria, y no debemos caer en la tentación, porque no sirve, copiar la redacción una empresa amiga o una que hayamos encontrado en internet, pues justamente la importancia del documento radica en la profundidad de las conversaciones y en la capacidad de lograr acuerdos que incluyan a todos los miembros de la familia en cuestión.

Tampoco el acuerdo puede ser resultado de una imposición o consecuencia de un voto por mayoría, más bien debe ser producto de los consensos alcanzados al redactar cada cláusula, evitando perdedores o ganadores. Todos los componentes de la familia empresaria deben tener la oportunidad de expresar lo que piensan y lo que sienten, con apertura y flexibilidad, llevando para ello el tiempo que sea necesario en cada caso. Pero es fundamental que el protocolo sea redactado a la medida de cada familia empresaria, respetando los valores y principios que han venido rigiendo la actuación de sus miembros

En este proceso de puesta en común, como hemos dicho se debe buscar el consenso, por lo que en algunos casos habrá que resolver los posibles desacuerdos que existan en determinados puntos y que de forma natural van a generar situaciones de cierta tensión, en que las relaciones personales se pueden ver afectadas. En muchas ocasiones la comunicación entre los miembros de la familia, no es la más deseable, las posiciones se encuentran demasiado desequilibradas, existen vicios de funcionamiento adquiridos, etc.

Para poder confeccionar este traje a medida con una visión “win-win”, la figura del mediador profesional especialista en temas de empresas familiares va a ser fundamental, ya que va a facilitar gracias a sus conocimientos técnicos y habilidades, que el proceso de elaboración de las reglas se consiga, sin separase de las normas del respeto y consenso.

Como decíamos antes, modelos de protocolo familiar se pueden conseguir acudiendo a nuestro círculo de conocidos o simplemente a través de internet, sin embargo, lo importante para que sean viables, es que sean fruto de las inquietudes y necesidades de los componentes de la familia empresaria, para lo cual es necesario atender los múltiples intereses que puedan subyacer en la empresa o/y en las personas, trabajando en un marco que mantenga las relaciones personales de la familia empresaria, para la cual la mediación ofrece las claves para el éxito de un protocolo de empresa familiar.

Maria Luisa Sanz & Jorge Miralles
Socios en Acordia Mediación
#miempresaAcuerda