domingo, 18 de enero de 2015

La Mediación: la mejor vía extra-judicial de solución de conflictos en la empresa

La irrupción de la mediación en España se produce a través de la directiva europea (2008/52/ CE), que tendría que haberse transpuesto en 2011 y que dio origen a la Ley 5/2012 de Mediación Civil y Mercantil.

Gracias a esta Ley, la Mediación no sólo ayuda a descongestionar los tribunales, sino que se está instaurando como la mejor vía de solución de conflictos de manera Extra-judicial, sobre todo en el ámbito de la empresa por distintos factores.

 Entender por qué la mediación puede ser una alternativa extrajudicial eficaz y menos costosa frente a otras vías de solución de conflictos
Cuáles son estos factores:

1.- La Mediación Extrajudicial surge por la voluntad de los afectados, sin la existencia de un pleito previo, lo que está permitiendo que se convierta en un procedimiento en el que el protagonismo lo detentan las propias partes implicadas con la ayuda de un mediador neutral.

2.-  Esta situación permite que la Mediación sea la única vía que, actualmente, permite ahorrar recursos: tanto humanos como económicos y temporales; a este respecto podemos asegurar que, según los datos del último informe de la Comisión Europea para la Eficiencia de la Justicia, la justicia española tarda una media de un año y dos meses en solucionar, tan sólo en primera instancia (sin tener en cuenta recursos a tribunales superiores) los asuntos que llegan a los tribunales civiles y mercantiles. Frente a esto, el plazo medio en que se resuelven los conflictos a través de la Mediación es de entre cuatro y seis semanas, y su efectividad alcanza el 70%

En referencia a los costes económicos, la mediación que prestamos en Acordia puede reducir hasta un 90% sobre el precio que tiene un juicio medio, teniendo en cuenta las tasas judiciales y los honorarios de abogados y procuradores.
La mediación además de que reduce el desgaste físico y emocional  que se produce cuando un litigio alcanza el máximo nivel de desencuentro y la única solución que se percibe es llegar a los tribunales.

3.- Pero el factor más determinante es que la Mediación Extrajudicial permite educar y tomar conciencia a las partes implicadas. Como la función del mediador no es dictaminar la solución, sino que son los propios interesados los que, a través del diálogo, la negociación y la comunicación, alcanzan una decisión común, ésta suele ser más duradera y permite adoctrinar a los que han participado en el proceso de mediación, de que la prevención y la gestión de los conflictos es posible y además origina un precedente más colaborativo en la empresa.

La mejor forma de entender dónde se sitúa la Mediación Extrajudicial es mediante la pirámide del conflicto:
Niveles de mediación, extrajudicial, solución entre las partes

1º NIVEL. – Las partes en conflicto son capaces de resolver por sí mismos el conflicto, conocen el proceso, toman las decisiones y asumen la responsabilidad sobre las decisiones y resultados del  proceso de negociación.

2º NIVEL. Entra la figura del mediador neutral como elemento catalizador de la comunicación y diálogo entre las partes afectadas, abriendo posibles vías de entendimiento, equilibrando el poder y siendo resolutivo. Su autoridad moral debe ayudar a que las partes flexibilicen las posturas y encuentren la solución idónea para todos.

3º  NIVEL. En esta fase, lo único que deciden las partes es “quién arbitra”. Si las partes en conflicto no llegaran a acuerdos o soluciones satisfactorias para ellos, a través de la Mediación, siempre podrán recurrir a las vías tradicionales de resolución de conflictos  -la vía judicial o el arbitraje-.

4º NIVEL. Es la fase a evitar puesto que es la imposición de una solución por un tercero,  que no siempre es la más adecuada, ni la que más satisface las necesidades de las partes.

En conclusión:

Las empresas que deciden no subir en la escala de la pirámide del conflicto, y optan por la Mediación, se sienten más protagonistas de la solución y son más tendentes a respetar el acuerdo adquirido porque se suele llegar a las causas reales del conflicto.


Como consecuencia se produce mayor satisfacción de las partes, menor tiempo de resolución de la crisis con menores costes económicos; y mayor control de la situación con menor dependencia de terceros.  Además de plantar las bases para posteriores gestiones de conflictos y lo que es mejor, se va instaurando una cultura de prevención de los conflictos.